Saber decir NO

El mundo entero quiere que le contestes un gran SÍ. Y si puede ser, con una sonrisa, y un ligero reclinar la cabeza. Con sumisión.

Tus colegas en el trabajo sueñan con que les digas SÍ. Te puedo ayudar. Dame tu trabajo, yo me encargo. No te preocupes.

Tus padres quieren que les digas SÍ a ir a comer cada domingo a su casa.

Tus hijos quieren que les digas SÍ cada vez que quieren un compañero de juegos a quien ganar sistemáticamente.

Tu mujer quiere que le digas SÍ a pasar por el súper de camino a casa desde el trabajo y coger aquello que falta en casa.

Tu jefe quiere que le digas SÍ a perder el tiempo con alguna chorrada inútil.

Pero saber decir NO es una habilidad crucial. Es la más grande habilidad que puedes aprender una vez has dejado el colegio.

En el colegio todo fueron SÍES. No te quedaba otra: los deberes, los exámenes, los trabajos, sentarte en tu sitio, el menú del comedor, las actividades y los compañeros.

SÍ, bwana. SÍ, bwana.

Pero después de todos estos años, es el momento del NO. Decir NO te hará libre.

Diles NO a los que reclaman tu tiempo, y te dicen cómo gastarlo.

Diles NO a los que quieren que actúes de la manera en que ellos actuarían.

Diles NO a aquellos que quieren que opines lo que ellos opinan.

Diles NO a los que te quieren vender algo que no necesitas, y que te van a hacer su esclavo.

Diles NO a los “listos” que saben más que nadie, que predican su gran habilidad para aprovecharse de cualquier situación, colarse, infiltrarse, dar con las grietas del sistema y dar con los atajos que nos dejan a los demás con cara de tontos.

Junta las manos alrededor de la boca y suelta un gran NO.

Diles NO a los demás, para darte a tí mismo el SÍ más grande y definitivo de tu vida. El SÍ a decidir tú.

¡Verás qué sensación de libertad!

Nooooooooo!!!!

Nooooooooo!!!!

Be Sociable, Share!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *