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Mi experiencia con el Kindle de Amazon

A mediados del 2012 adquirí el Kindle: el lector de libros electrónicos que comercializa Amazon, a través de Internet. Por tanto, en breve se va a cumplir año y medio desde que lo tengo. La experiencia no ha podido ser más positiva. Normalmente lo llevo conmigo a todas partes, metido en mi mochila, y siempre que me voy de viaje o de excursión lo meto en la maleta. A diario me ha ayudado a aprovechar muchos minutos de parque con las niñas, y es la opción ideal para leer en la cama (imprescindible una funda con iluminación LED, que permite leer en cualquier ubicación oscura).

Fundamental una luz LED para leer en sitios oscuros. El mío la lleva incorporada en la funda.

Fundamental una luz LED para leer en sitios oscuros. El mío la lleva incorporada en la funda.

Me costó varios meses decidir comprarlo, porque no estaba seguro si lo que hacía era añadir un trasto inútil más a mi existencia, y en mi actual actitud minimalista eso era algo que quería evitar a toda costa. Ahora puedo afirmar con rotundidad que el kindle es un avance en el estilo de vida minimalista. He descartado completamente la compra y lectura de libros en papel, con lo cual contribuyo a un modo de consumo más sostenible.

En estos momentos el Kindle y, en general los lectores de libros electrónicos, están poniendo patas arriba el modelo tradicional de las editoriales. Los precios de los ebooks son sensiblemente inferiores a los de papel, y lo que detecto es que hay una comunicación mucho más directa entre autor y lectores. Para autopublicar un libro no hace falta la maquinaria de una gran editorial, ni una distribuidora. Lo que hace falta es tener un libro con un gran contenido que interese a la gente, a un precio razonable. Empiezan a ser comunes las historias de escritores que se han autopublicado y han obtenido grandes éxitos de ventas con el ebook. Pero, al margen de best-sellers, el libro electrónico y la distribución a través de Amazon permite a cualquiera escribir y editar su pequeña obra y darla a conocer entre amigos y conocidos.

Entre las mejores funcionalidades del kindle, está la posibilidad de poder descargar gratuitamente un fragmento de cualquier libro de los comercializados en www.amazon.es. Te dejan descargar la portada, el índice y las primeras hojas del libro. Por lo que he podido ver suele ser un 10% del total del texto, cosa que en libros con muchas páginas puede llegar a ser una porción muy considerable de lectura. Es como poder ojear un libro en la librería, pero sin limitación de obras y con toda la tranquilidad del mundo, en el sofá de casa.

En mi caso particular siempre descargo el fragmento gratuito, y una vez leído decido si merece la pena pagar por la obra entera. A veces ha sucedido que el fragmento inicial ha elevado mis expectativas, y luego el cuerpo de la obra no estaba a la misma altura, pero lo normal ha sido que he podido garantizar que todas las compras que he hecho han acabado siendo satisfactorias.

El kindle tiene además dos funciones operativas que encuentro de gran utilidad: diccionarios incorporados en varios idiomas (con lo que puedes consultar el significado de palabras rápidamente mientras lees), y la capacidad de subrayar texto. El kindle va almacenando todos los fragmentos que vas subrayando y permite después descargarlo en tu ordenador en forma de fichero de texto.

Además también he encontrado la manera de enviar artículos de internet (blogs,  periódicos online, entradas de wikipedia, etc) al kindle, para gozar de su lectura pausada en el momento adecuado. Lo hago a través de una aplicación que se llama Readability. Seguramente hay muchas opciones, y probablemente éste no sea el mejor programa. Pero a mí me sirve y su uso es relativamente sencillo.

Lo mejor del kindle es que, a mi juicio, supone un salto adelante en la facilidad con que podemos acceder a libros y a lecturas de todo tipo. Eso significa que la gente va a leer más y  a adquirir más libros. La gente va a gastar más. A mí me ha pasado. He comprado más libros en este año y medio que en muchísimo tiempo. Prácticamente no me he descargado ningún libro en modo pirata. Demasiado trabajo. También puede que yo, al no ser un lector de best-sellers prototípico, no encuentre en el mercado pirata nada que me llame especialmente la atención.

Por poner un inconveniente, lo único que echo a faltar es una manera más ágil de gestionar y ordenar la biblioteca del kindle por colecciones. Creo que hay algún programa de pago que lo hace, pero quizás debería ser una opción que viniera de serie, o quizás poder hacerlo desde la web de Amazon, registrado debidamente y con una interfaz de uso intuitivo.

Para los curiosos, éstos son los 30 libros que llevo descargados desde la web de Amazon, la gran mayoría pagando. Aunque éstos no son los únicos libros que residen en mi kindle, ya que me he enviado desde el ordenador más textos y libros, obtenidos en lugares alternativos, al margen de Amazon.

Si os interesa saber mi recomendación sobre alguno de estos textos, no tenéis más que dejármelo saber en un comentario.

  1. Camino al decrecimiento desde el minimalismo y la simplicidad voluntaria by Pedro Gil Ruedas
  2. Barefoot in the Heart: Remembering Neem Karoli Baba
    Keshav Das
  3. Do the Work
    Steven Pressfield
  4. Love Yourself Like Your Life Depends On It
    Kamal Ravikant
  5. Wool – Part One
    Hugh Howey
  6. Las sucesiones, donaciones y testamentos en Cataluña: Claves para evitar problemas en una herencia, consejos prácticos para hacer testamentos y pistas para ahorrar impuestos
    Alejandro Ebrat Picart
  7. The Minimalist Way: Stress Less, Live More
    Thomas Hilmersen
  8. El largo camino hacia la libertad. La autobiografía de Nelson Mandela
    Nelson Mandela
  9. Choose Yourself!
    James Altucher
  10. Huerto Sin Esfuerzo
    Joyce Zborower, M. Angelica Brunell S.
  11. Una alternativa liberal para salir de la crisis: Más mercado y menos Estado
    Juan Ramón Rallo
  12. Impossible Country: Journey Through the Last Days of Yugoslavia
    Brian Hall
  13. What Would Jesus Eat?: The Ultimate Program for Eating Well, Feeling Great, and Living Longer
    Don Colbert M.D.
  14. Tales From Rumi: Mathnawi Selections for Young Readers
    Ali Fuat Bilkan
  15. An Autobiography: The Story of My Experiments With Truth
    Mohandas K. Gandhi, Mahadev Desai, Mahadev Desai
  16. Cinco millones de cerdos
    Javier Arriero Retamar
  17. The Macrobiotic Path to Total Health: A Complete Guide to Naturally Preventing and Relieving More Than 200 Chronic Conditions and Disorders
    Michio Kushi, Alex Jack
  18. Macrobiotics For Dummies
    Verne Varona
  19. La dieta del sentido común
    Judith Mestre
  20. Just Like Someone Without Mental Illness Only More So: A Memoir
    Mark Vonnegut Md
  21. Jesus’ Son
    Denis Johnson
  22. How I Sold 1 Million eBooks in 5 Months!
    John Locke
  23. Cuentos para niños
    Luis Coloma
  24. Impuestos. El club de los pringaos (Actualidad (esfera))
    Daniel Montero
  25. How to Create Nonfiction Book Ideas That Sell
    James Thomson
  26. Personal Development for Smart People
    Steve Pavlina
  27. Reflexiones de un emprendedor, para que tu empresa funcione
    Ángel María Herrera
  28. 40 Alternatives to College
    James Altucher
  29. FAQ ME
    James Altucher
  30. The Flinch
    Julien Smith

8 reglas para conducirse en la sociedad actual

Hoy estoy a bordo de un bote que flota en aguas procelosas. Puedo dejarme llevar en el sentido de la corriente, ser uno más y no ser consciente de que otros manejan los hilos. O bien, puedo asir los remos de mi destino, y remar contracorriente. Cuando eres joven navegas como los demás, buscas tu puesto y bogas en la gran nave de la colectividad. Cuando tienes 40+ desconfías del grupo. Buscas tu chalupa y marcas tu propio  rumbo, huyendo de la masa. Estas son mis recetas de pacotilla para mantenerme a flote en la sociedad de hoy, y lograr que no me embista ningún transatlántico:

1) Rechaza sistemáticamente cualquier producto o servicio que se te ofrezca. Hoy en día se ofrecen cosas por doquier, a todas horas, en todos los campos. Yo creo que cada día llaman al despacho donde trabajo 2 ó 3 personas ofreciendo cosas. ¿Por qué las empresas de hoy te avasallan con sus ofertas? ¿Por qué te intentan colar con calzador cualquier curso, producto, o pretendido servicio que tengan que ofrecer? Sencillo: porque les interesa a ellos. Antes a veces me preguntaba: “esto que esta persona me ofrece…¿me interesa?” De un tiempo a esta parte ya no me pregunto nada. Simplemente me los quito de encima. Mucha Ley de Protección de Datos, pero mi nombre debe estar en miles de listados, porque cada día toda clase de comerciales me buscan para colocarme lo suyo. Mi respuesta: “Lo siento, no nos dejan atender llamadas comerciales. Es que sino, no podríamos trabajar. Gracias. Adiós”. Todo recitado de carrerilla para no dar pie a ser interrumpido. Si algún día necesito algo, ya seré yo quien les busque a ellos.

Me podéis llamar lo que queráis, que no me venderéis nada

Me podéis llamar lo que queráis, que no me venderéis nada

2) No compres lo más barato. Hay que saber que lo que tiene valor tiene un precio. Hoy en día, la presión de la demanda y el consumo no-consciente incentivan que las empresas y emprendedores ofrezcan soluciones baratas “no-matter-how“. Esto es especialmente así cuando tratamos de bienes que se suponen duraderos. Los muebles se construyen para que luzcan bien, pero se prefiere que sean baratos a que sean duraderos y robustos. Lo mismo pasa con los coches, las motos, la ropa, los electrodomésticos, los instrumentos, los relojes, los ordenadores, los aparatos de aire acondicionado, etcétera. Obviamente, eso es así porque el consumidor “mainstream” prefiere un mueble barato, que un mueble que dure 3 generaciones. Ya que el segundo obviamente costará mucho más. Lo que no vale es querer hamburguesas baratas, y luego poner el ay en el cielo cuando se demuestra que éstas tienen trazas de caballo y de vete a saber qué más.  Ante esto hay que revelarse: comprar productos de alta calidad, robustos y duraderos. Y tener claro que van a ser más caros.

3) Sé consciente de que no hay remedios milagrosos, ni fórmulas mágicas. Todo lo que pretendas conseguir requiere un compromiso de tiempo y esfuerzo. Más lo primero que lo segundo. Un día haré un inventario de los anuncios que escucho en la radio relativos a productos pseudo-farmacéuticos que consiguen maravillas: Revitalizantes, adelgazantes, antiestresantes, remedios para dejar de roncar, remedios para dormir bien, remedios para aumentar la capacidad de nuestra memoria, cremas antiarrugas de acción inmediata, lociones que paralizan la caída del cabello y activan su crecimiento,  etcétera. Industrias enteras se sostienen en estos bálsamos de Fierabrás. Todos funcionan, pero los problemas que pretenden solucionar van en aumento irremisiblemente. ¿Por qué será?

4) Dedícate tiempo a tí mismo. La mejor inversión que puedes hacer. Para mí dedicarte tiempo a tí mismo no es ir a la peluquería a que te cambien la permanente, ni comprarte un nuevo vestido. No se trata de ser tú quien recibe la acción que hace un tercero.  Se trata de hacer la acción y a la vez ser destinatario de ella. Dedicarte tiempo es convivir con tu silencio. Un ejemplo: hazte un masaje a tí mismo. Medita. Cocina tu comida. Haz ejercicio. Cuida tu jardín. Date un baño en bañera mientras escuchas música relajante. Dibuja un cuadro. Grábate cantando una canción con el Audacity.

Un baño relajante de pies antes de ir a dormir

Un baño relajante de pies antes de ir a dormir

5) No te preocupes por el dinero. Sí preocúpate por ayudar, ofrecer algo de valor a tu prójimo. Es curioso cuando a alguien le comentas que el dinero no es lo que te mueve. Aunque no sea verdad, probad a decirle a alguien cuando os proponga algo, que vosotros no os movéis por dinero, sino por otras motivaciones. Muchas veces te mirarán raro. ¿Qué clase de loco es éste? ¿No te interesa facturar más? ¿No te interesa tener más para gastar más para acumular más para fardar más?

6) Aplica a todo el sentido común, intentando emular a la Naturaleza. Ya no utilizo pasta de dientes, ahora me lavo los dientes con “Dentie” (se pronuncia Denshi), un preparado tradicional japonés hecho a base de polvo de berenjena carbonizada y sal marina. Natural. Nada de flúor. Además, el Dentie  tiene grandes propiedades curativas y de él dice Georges Ohsawa que cura cualquier dolencia de la boca. ¿Quién dijo que el flúor era bueno para los dientes? ¿Cuándo se dijo? ¿Hace unas pocas décadas? ¿Qué hacía el hombre antes de que existieran las compañías Colgate-Palmolive y Unilever? Pues me quedo con lo de antes. Otro ejemplo: la naturaleza no crea residuos. Todo se aprovecha en otros procesos. Las hojas caen de los árboles y sirven de abono para la tierra. Todo se recicla. La materia muerta vuelve a la vida porque se convierte en nitrógeno y carbono, que son los nutrientes que aprovechan nos nuevos seres. Seamos naturaleza. No generemos residuos. Difícil, lo sé. Pero con pequeños pasos se puede ir avanzando en este sentido: Ya hay gente que está volviendo a afeitarse con navaja.  ¿A qué tantas cuchillas desechables? Lo tengo que investigar y ponerme a ello. Se tarda más, lo sé. Y seguro que implica a lo mejor una mayor incomodidad (seguramente sólo al principio). Pero sería otra manera de aplicarme el número 4) de esta lista.

También es eficaz contra el mal aliento

También es eficaz contra el mal aliento

7) Sé un escéptico. Adopta la filosofía del “Non-credo”. No te creas nada que no hayas experimentado en tus carnes. Ve con especial recelo cuando hables con licenciados: abogados, médicos, economistas, psicólogos. Ponlo todo el cuarentena, investiga y hazte responsable de tus inquietudes. Para mí existe la pregunta definitiva: “esto que a mí me cuentan…¿a quién beneficia?”

8) Finalmente: Minimiza. Decrece. Toma únicamente lo necesario. Los animales lo hacen. Lo contrario es “pan (material) para hoy, pero hambre (espiritual) para mañana“.

 

11 razones por las que es mejor tener cuarenta que veinte

La juventud está sobrevalorada. La mejor edad son los cuarenta. O los cincuenta. Espero que también estén bien los cincuenta. Pero los cuarenta son geniales. Yo diría que “los cuarenta son los nuevos treinta”.

Sí, es cierto que con veinte años tienes la piel suave y tersa. Y si uno repasa fotos se ve más delgado y hasta atlético. Supongo que tu yo veinteañero te podría ganar en una carrera de 100 metros descalzos por la playa contra tu yo cuarentón. Sin embargo hay un montón de cosas que son mucho mejores a los cuarenta:

  1. La primera que me viene a la mente es que (si tienes hijos) has experimentado el más puro amor que se puede albergar. El amor por los hijos. Un amor sin contrapartidas ni intereses.
  2. Las hormonas están bajo control.  Ya no haces tonterías para gustarle a las chicas. Tu sentido del ridículo te lo impide. Ya no caminas por la calle pensando cada vez que te cruzas con una chica guapa: “Esa chica es guapísima. ¡Cómo me gustaría salir con ella!”.
  3. La ambición está bajo control. Cuando tienes veinte eres ambicioso. Crees que te comerás el mundo. Siempre elucubrando sobre el futuro. Igual fue un estigma de mi generación. Siempre pensando si tendría un buen trabajo. Si ganaría suficiente. Preocupado por estar a la altura de las expectativas. Con cuarenta abrazo la teoría del ahora. Lo que importa es el ahora. Hay un libro que he visto recomendado en varias fuentes: “The power of now”, de Eckhart Tolle. Un superventas en los USA. Lo tengo en mi lista de lecturas pendientes. Habla de la importancia de no mirar al pasado, ni preocuparnos demasiado por el futuro. ¿De qué sirve lamentarse de lo que ocurrió o no ocurrió? ¿Por qué preocuparte de lo que vendrá? Aprovechando el hoy y siendo consciente de cada minuto le sacamos más jugo a la vida.
  4. Ya no necesitas la aprobación de nadie. La principal aprobación que buscas es la tuya. Si todavía buscas la aprobación de tus padres, de tus jefes, de tus amigos, entonces es que todavía no tienes cuarenta. Por lo menos, no mentalmente.
  5. Ya no haces cosas que no te gusta hacer. Por ejemplo salir a la discoteca sólo porque todos tus amigos van. No hace falta trasnochar y deambular toda la noche por la calle hasta ver amanecer aunque te estés aburriendo soberanamente, sólo porque se lo contarás a todos al día siguiente, o porque creas que si lo haces serás un tío.
  6. Con cuarenta ya no aguantas conversaciones banales ni gente que no te interesa. Yo ahora tengo una excusa genial: cuando una conversación de adultos me aburre me separo discretamente y con la excusa de controlar a las niñas me retiro a jugar con ellas. Es una buena excusa, y me sirve para no aguantar palizas.
  7. Es verdad que tienes menos potencia y explosividad, pero ganas en resistencia y en poder mental. Como tu cuerpo no aguanta lo mismo, y eres más consciente de lo que le cuesta digerir y procesar la comida y el movimiento, empiezas a cuidarte conscientemente. Esa dedicación al cuidado del cuerpo (no hablo de machacarte en el gimnasio cuatro horas al día o someterte a cirugía estética,  hablo de salir a andar o correr con cierta asiduidad y quizás hacer una tabla sencilla de ejercicios de estiramiento y flexibilidad, pilates o yoga) te mantiene alerta y en comunión con la mente. Ya lo decían los romanos “mens sana in corpore sano”.

    Ella ya tiene más de 40

  8. Puede ser que con cuarenta todavía no sepas exactamente qué es lo que quieres en la vida, igual que a los veinte. A mí todavía me pasa en muchos aspectos. Pero por lo menos tienes bastante más claro, qué es lo que no quieres bajo ningún concepto.
  9. En mi caso, los cuarenta están coincidiendo con una época minimalista. Cada vez deseo menos cosas. Menos posesiones. Menos preocupaciones. Menos expectativas. Es curioso. Estoy leyendo la biografía de Steve Jobs escrita por Walter Isaacson. Ese tocho que habréis visto en las librerías con la cara de Jobs en primer plano. El primer slogan publicitario de Apple, allá a inicios de los 80 era “la sencillez es la máxima sofisticación”. También me he enterado por el libro que la máxima “menos es más” era un predicamento de la escuela Bauhaus de diseño, representada por Walter Gropius y Ludwig Mies van der Rohe. Parece ser que Jobs era un admirador de dicha corriente, que defendía un diseño sencillo y funcional, con líneas y formas muy nítidas pero con gran expresividad. Cosas para cuarentones, vaya.
  10. Tienes una experiencia y un bagaje que para sí quisiera un veinteañero. Has experimentado decepciones, fracasos, dolor, y ocasionalmente algún pequeño éxito. Te ha dado tiempo a darte cuenta de que la vida es esencialmente un manto de frustraciones salpicado por puntuales momentos de gozo. Ya asumes que la mayoría de cosas salen mal, o simplemente no salen. Es el precio que hay que pagar para que ocasionalmente algo se convierta en una satisfacción.
  11. Con cuarenta te das cuenta de lo poco que importa el dinero. Cuando tienes veinte todo lo mides en dinero. Quieres ser millonario. Tener un buen coche. Una casa grande con piscina. Poder ir de vacaciones a remotos lugares. Comprarte la ropa que se te antoje. Cambiar de vestuario a menudo. Tener de todo lo mejor. ¿sabéis cuál es ahora mi mayor deseo? No tener deseos.

    Mi mayor deseo, no desear nada.

Lo que he aprendido

Hoy 16 de mayo es mi cumpleaños. Cumplo 41. Hace ahora 1 año que empecé con este blog, sin una idea clara de hacia dónde quería ir. Y aquí sigo, todavía sin una idea clara. Pero forzándome a publicar una nueva entrada cada semana. Espero no abandonar ahora ;-).

Mientras tanto, el mundo parece que se hunde. Grecia parece que está a punto de dejar el euro. La gente indignada con el tema Bankia. La Generalitat recorta 1500 millones. Andalucía recorta 2500 millones. Todo el mundo hablando de corralitos. De irse del país. De que la juventud no tiene futuro aquí. De que las ciudades se están quedando sin tiendas ni negocios. ¿estará llegando el apocalipsis? Ya reflexioné sobre ello aquí.

Las celebraciones nunca han sido mi fuerte. No me gustan. Pero sí creo que son fechas para hacer balance. Aquí os dejo lo que he aprendido en el último año. Por si a alguien le sirve o por si reflexionáis sobre lo mismo.  Voy a poner los títulos en inglés, que queda como más importante:

  1. Rise up early. Cuánto más pronto te levantas, más consigues. Hace tiempo que intento levantarme a las 6. No siempre lo consigo.  Pero tengo un rato a solas para leer, o escribir estas líneas, o hacer algo de trabajo, o salir a que me dé el aire. Para ello es importante no quedarte viendo la tele por la noche apoltronado en el sofá como una alcachofa. He aquí un gran intercambio. Os entrego de buen grado el zapeo por la noche a cambio de quietud por la mañana.

    A quien m... Dios le ayuda

  2. Disconnect. Saber desconectar. Las nuevas tecnologías de la comunicación y las redes sociales nos han abducido en una especie de vorágine online, de la que es difícil salir. En otra entrada de este blog lo llamé “la rueda“. Hay que ser consciente de ello, y no dejarnos atrapar. Hay que saber utilizarlo. Y saber que la vida auténtica está off-line.
  3. Be alone. Hay que buscar momentos para estar solo. También hay que buscar momentos para estar sólo con cada uno de los hijos. Cuando estamos con las dos niñas, parece que hay un guirigay. Las dos buscan la atención de sus padres. A veces creo que compiten por ello. Intento buscar momentos para estar solo con cada una de ellas. La pequeña todavía es pequeña, pero pronto podré mantener con ella una conversación coherente, y nos divertiremos.
  4. Care for what you eat. Ya son más de 40. La máquina está deteriorada. Después de las pachangas de baloncesto, me lleva dos días recuperarme de los golpes. Ya no se le puede echar al cuerpo cualquier cosa indiscriminadamente. Hay que cuidarlo. Fuera la bollería industrial, las bebidas gaseosas, el azúcar indiscriminado, las patatas de bolsa, el fuet a discreción. Más lechuga, y menos pechuga.
  5. Exercise. Hay que obligarse a hacer ejercicio regularmente. Es duro. Es más atractivo quedarse sentado en el sillón. Pero es una inversión de futuro. Lamentablemente el estilo de vida actual es de un sedentarismo peligroso. Nos levantamos. Muchos cogen el coche. Sentados todo el día frente a un ordenador. Para, al caer la tarde, llegar a casa y tirarnos en el sofá a evadirnos de la realidad con el mando a distancia. Al día siguiente más de lo mismo. No hay que ser muy sagaz para ver que la atrofia muscular de este tipo de vida va a ser de órdago. Yo me obligo a salir a correr. Da palo. Pero la alternativa da miedo.
  6. Goal setting. La importancia de establecer objetivos. Esto es algo en lo que he trabajado más últimamente. Hay que tener objetivos. Y hay que mantenerlos visibles. Revisarlos cada poco. Igual que el marinero que cada poco revisa el rumbo con sus cartas de navegación. Sino, iremos a la deriva. Los objetivos deben ser medibles, alcanzables, y con fecha de caducidad.
  7. Little is enough. Una vez tenemos objetivos, y los revisamos, los cuidamos y los mimamos. Nos dedicamos a ellos. Les damos cariño. Quiero escribir un blog. Quiero mantenerme en forma. Quiero leer un libro por semana. Cualquier avance diario es bueno. Pero ni un día sin avanzar.
  8. I need nothing. Así como voy trabajando en mis objetivos, voy rindiéndome ante las expectativas. Quiero vivir sin expectativas. Se me acaba de ocurrir una fórmula:
      • Éxito = Logro / Expectativa.

Seguramente no se me ha ocurrido. Creo que la debo haber leído en algún sitio. En fin…supongo que los 41 llevan aparejada una cierta pérdida de memoria. ;-). Fijáos, si las expectativas son cero, ya has llegado al éxito.

9. Focus. Centrarse. Olvidarse de todo, excepto del presente, de lo que estés haciendo, o de lo que NO estés haciendo. Olvida el móvil. Olvida los mensajes que esperan en la bandeja de entrada. Olvida la reunión de mañana. Si estás en el parque con tus niñas, estás con tus niñas en el parque. Si estás conversando con alguien, préstale el 100% de tu atención. Cierra tus sentidos al resto. Yo lo intento.

Finalmente, como hoy es mi cumpleaños, os dejo un regalo: es un pequeño manifiesto denominado “FOCUS – Un manifiesto por la simplicidad en la edad de la distracción“, escrito por Leo Babauta. Pincha aquí si te lo quieres bajar en pdf traducido al español.