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Cómo aprender inglés sin gastarse un euro

Cuando era todavía un preadolescente había por casa un disco de vinilo de los Beatles, que entre otras piezas incluía una de las canciones más salvajes del cuarteto de Liverpool: “Helter Skelter“. En la parte trasera de la carátula estaban todos los títulos, con su correspondiente traducción al castellano. Algo que ya no se hace. Debajo de “Helter Skelter” rezaba en español la siguiente traducción: “Ni crudo ni cocido”.

Muchos años después, estando en los USA, pude comprobar que la traducción verdadera de “Helter Skelter” no tiene nada que ver con la condición de los alimentos. Cuando sucede algo o se mueve algo en modo “helter skelter” es que se mueve en desbandada, en todas direcciones, desordenada y caóticamente. No he sabido nunca de dónde salió aquello del “Ni crudo ni cocido”. Acabo de ver en wikipedia que algunas ediciones en castellano de la canción también se tradujeron patateramente como “A troche y moche”.  Y me acabo de sorprender viendo que el traductor de Google no tiene traducción para “Helter Skelter“.

La wikipedia dice que un Helter Skelter es ésto

Nuestros hijos cursan la asignatura del inglés desde P3. La mayoría de familias invierten una parte no pequeña de su presupuesto mensual en academias de inglés para sus hijos, a lo largo de sus vidas escolares. Se pagan colonias que supuestamente son intensivas en el uso de inglés, o se costean viajes estivales a Inglaterra, a Irlanda o los USA para que nuestros hijos aprendan inglés. También hay una industria millonaria de cursos online de inglés, productos editoriales, libros, CDs, etc.

A pesar de todo, muchos españolitos llegan a adultos sin hablar inglés ni tener un manejo básico del idioma. Gente que ha estado estudiando inglés toda la vida, y sin embargo confiesan no dominar el idioma ni siquiera a un nivel básico de comunicación oral.

¿Cómo aprender inglés hasta llegar a un nivel adecuado de solvencia idiomática sin pagar cantidades ingentes en cursos, academias, viajes o material?

  1. No tener prisa. Lo primero que veo en las familias de mi entorno son unas prisas desmesuradas porque los niños aprendan inglés. Se nos ha transmitido el mito de que cuanto antes empiecen los niños con el inglés, menos dificultad experimentarán y más fácil les será aprenderlo. Mi opinión es que el inglés, si no se utiliza como idioma de comunicación familiar, en cuyo caso el niño lo aprendería como una lengua materna, es un segundo idioma, y como segundo idioma que se aprende, necesita primero que el chaval domine con cierta solvencia el idioma materno. Que aprendan primero su idioma, y luego ya les enseñaremos el inglés.
  2. Nunca es tarde. Antonio Banderas o Shakira son ejemplos de celebridades que hicieron un esfuerzo ya de adultos para aprender la lengua de Shakespeare, y han logrado manejarla con total solvencia. Por tanto, si hay interés y el esfuerzo necesario, no pasa nada si nuestros hijos empiezan a estudiar inglés con 10 o 12 años, o con la edad que sea. Lo normal es que en un par de años de un esfuerzo consciente se pueda adquirir un nivel sólido a partir de cero. La clave es tener la motivación y el interés que sólo sirve como motor de aprendizaje si sale de uno mismo.
    Shakira cuando sólo sabía español
  3. Empieza por el principio. La comunicación en su expresión más sencilla siempre va a ser un sujeto y un predicado. Un nombre, un verbo, adjetivos y adverbios. Poco más. A los niños deberíamos empezar enseñándoles unos pocos de cada uno de estos elementos, para que los pudieran ir combinando. Pero aprender una palabra para un niño significa repetirla muchísimas veces. Experimentar con ella. Traducirla. Al salir del cole a veces le pregunto a Paula (mi hija de 6 años) si ha tenido inglés ese día. Si me dice que sí, le pregunto “A ver…dime una palabra nueva que has aprendido hoy”. “No me acuerdo”. “Brrr, piensa”. “No sé”. Si Paula ha tenido este año 2 clases de inglés por semana, en 9 meses eso son unas 70 clases. Si cada clase la hubieran dedicado a una palabra ahora conocería al dedillo 70 palabras. Con 70 palabras bien escogidas se pueden armar muchas frases. Sólo pido eso: 1 palabra en cada clase. 60 minutos para 1 palabra. Aprenderla para toda la vida.
  4. Traduce. Busca la equivalencia en tu idioma. No siempre existe una equivalencia perfecta. Pero traducir ayuda a asentar la semántica de las palabras en nuestra mente, y a recordarlas mejor. No sé por qué, pero en las escuelas no veo que se traduzcan los términos. Simplemente se les vomita a los estudiantes, como mucho se les enseña un dibujo mal fotocopiado al lado de las palabras. Debe ser que en los manuales de Pedagogía de los idiomas a alguien se le ocurrió en algún momento que traducir es malo. Qué insensatez! Me acuerdo que siendo estudiante di alguna clase a una chica que no estaba sacando adelante el inglés en el instituto. Nunca me lo confesó, pero yo creo que simplemente le faltaba el anclaje de referencia a su lengua. Le faltaba porque en clase no se le había mostrado. Recuerdo que, en cuanto le descubrí que “I had been thinking” se podía traducir como “yo había estado pensando” y que “I have thought” se podía traducir como “yo he pensado“, y que -por tanto- el verbo “to have” en este caso es como el verbo haber en español, se le abrió el mundo. Creo que de repente lo entendió todo. Y fue gracias a que yo se lo mostré traduciéndoselo. Cosa que no acierto a ver por qué no enfatizan en clase. 
  5. Asócialo a algo que te guste. Lo que todos hemos hecho: aprender las letras de las canciones de nuestros artistas anglosajones favoritos. Memorizar las letras de las canciones de los Beatles, o de Bob Dylan son grandes maneras de profundizar en el idioma. De éste último, canciones como “The lonesome death of Hattie Carroll”, o “Hurricane” son magníficas historias, que podrían ser la base para un gran comentario de texto. De los Barenaked Ladies coge “If I had a million dollars” y tienes toda una lección sobre el condicional. Escoge el clásico de Louis Armstrong “Let’s call the whole thing off” y tienes una clase maestra sobre las diferentes pronunciaciones a las que se prestan las palabras en inglés. El aprendizaje tiene que ser atractivo, y no se me ocurre otra cosa más divertida que escuchar música a la vez que aprendes. Lo mismo se podría aplicar a poemas, adivinanzas, juegos, películas. También puedes intentar investigar qué revistas o publicaciones existen en inglés que hablen de lo que a tí te gusta (surfing, coches, informática, deportes, fotografía, lo que te atraiga)
  6. Aprovecha los recursos gratuitos de la Red.
    1. Google translator. El traductor de google. A veces es un poco primitivo, pero una cosa muy buena que tiene es el botón para escuchar “en nativo” la palabra o expresión que quieres traducir. Así puedes avanzar en tu pronunciación.
    2. Wordreference.com. No hace mucho que lo he descubierto, y es un gran diccionario inglés-español. Mucho mejor que google translator. Muy interesante para los phrasal verbs. Muchos ejemplos y también me gusta que incorpora muchas expresiones en “slang“, es decir en inglés coloquial. Además tiene foros de discusión donde la gente pregunta dudas y comenta expresiones.
    3. Collinslanguage.com. Diccionario inglés-inglés. O sea, que pones la palabra en inglés y te da la definición en inglés. P.ej. pones “helter skelter” y te da “disorder or haste”.También incorpora el botón de pronunciación, para que aprecies cómo se pronuncia una palabra.
    4. Audiolibros y podcasts en inglés. La red está repleta de recursos como libros en pdf y también transcripciones de libros en formato mp3 que te puedes bajar y escuchar desde cualquier aparato. Os doy sólo dos: El Proyecto Guttenberg, donde tienes unos 40.000 ebooks gratuitos de dominio público, muchos de ellos traspasados a formato audio, y la web Voicesinthedark, una web donde voluntarios han pasado a audio multitud de libros, que están catalogados por temática.
    5. Videos TED (Technology, Entertainment and Design). En esta web me pasaría el día entero. Son charlas y conferencias en inglés hechas por expertos sobre temas inspiradores. Están organizados por temas o también puedes hacer una búsqueda por autor o palabra clave. Lo mejor para mejorar tu nivel de inglés es la opción que tiene de mostrar subtítulos en otros idiomas. Pero lo ideal es escoger una de esas charlas (todas son buenísimas), y seleccionar los subtítulos en inglés, de tal manera que oyes la charla y la lees al mismo tiempo. Os dejo la más reciente que he visto, la da un periodista de Esquire Magazine, sobre su experiencia viviendo 1 año según los mandamientos literales de la Biblia: A year of living biblically
    6. Lyrics.com. Una extensísima colección de letras de canciones. Encontrarás todas. Incluidas las de las canciones que menciono más arriba.
    7. Youtube. Sobre esta TV moderna no cabe decir nada que ya no sepas. En inglés yo busco canciones, documentales, series de televisión, entrevistas.
  7. Dedícale tiempo. Como todo, la cosa requiere un esfuerzo continuado, aunque no muy intenso. Simplemente hay que dedicarle algo de tiempo cada día. Por mi experiencia sé que dedicar 1:30 horas a hacer ejercicio una vez a la semana no tiene ni la mitad de efecto que tiene hacer 15 minutos al día, durante 6 días a la semana. Con el inglés lo mismo. Mejor dedicarle un esfuerzo continuado que darte panzadas a estudiar y luego dejarlo durante largas temporadas.
  8. Hay cosas que hay que aprenderse de memoria. Memorizar es construir una estructura mental de la que luego poder colgar un montón de conocimientos nuevos. Habría que potenciar la memorización. En inglés hay cosas que debes aprender “by heart”:
    1. Los phrasal verbs,
    2. Los tiempos de los verbos irregulares (infinitivo, pretérito, participio pasado)
    3. Las preposiciones
    4. Spelling.

      Principio de Pareto: El 20% del esfuerzo logra el 80% de resultados

  9. No olvides a Pareto. Conociendo el 20% de los elementos del idioma puedes entender un 80% del significado. Por lo que he leído el inglés podría tener unas 25.000 palabras de uso cotidiano. De las cuales sólo unas 2.000 o 3.000 son utilizadas intensivamente. Ahí tienes tu Ley de Pareto para el inglés. Tim Ferriss, experto en la metodología de aprendizaje de idiomas, sostiene que para aprender (aprehender, llegar a conocer) la estructura de un idioma (cualquier idioma), basta con recabar la traducción de una docena de frases, bien escogidas. Estas son algunas de las que él propone (obviamente él es angloparlante, y habla del aprendizaje de un idioma para los que hablan inglés como lengua materna, pero yo creo que también se podrían aplicar para el avance rápido desde no tener ni idea a tener una buena estructura mental de cómo funciona el inglés). Estas son las frases que él propone. Diríamos, pues, que sabiendo la equivalencia español-inglés de estas frases, tenemos una buenísima base para avanzar.
    • The apple is red
    • It is John’s apple
    • I give John the apple
    • We give him the apple
    • He gives it to John
    • She gives it to him
    • I must give it to him
    • I want to give it to her
  10. Finalmente: Talk, talk, talk. No tengas miedo a cagarla. Lánzate. Habla con ingleses en su idioma. Siempre me ha parecido una gran iniciativa el juntarte con un angloparlante y conversar media hora en inglés y la otra media en español. Aunque hables en español, la manera en que el inglés utilice el castellano también te está ayudando a anclar conceptos. Esta es la gran asignatura pendiente de nuestro sistema educativo a la hora de enseñar el inglés. En clase no se habla el idioma. No se conversa. No se hacen exposiciones, charlas, no se fomenta la expresión oral.  Habla, o haz que tus hijos hablen. Hablando y equivocándonos, es como se aprende, y esto no es sólo aplicable al aprendizaje de idiomas.